¡Relájate un poco! Tu perra te está pidiendo que bajes las revoluciones. ¿Y qué mejor forma de hacerlo que un buen bostezo, más aún si va acompañado de ese sonidito que solemos encontrar tan gracioso?
¿Le estás obligando a hacer algo que no quiere, a cruzar por un sitio que le da respeto, o la estás regañando porque se ha hecho pis en casa? Tranquila: ya ha captado tu intención. Simplemente, no hace falta que sigas insistiendo.