Estamos en enero, una época de nuevos comienzos y de replantearnos nuestras rutinas. A menudo, cuando pensamos en educar a nuestra perra o a nuestro perro, lo primero que nos viene a la mente es la actividad: paseos interminables, sesiones de entrenamiento o juegos de lanzar la pelota hasta el agotamiento. Pero, ¿y si te dijera que el secreto para que tu compañera aprenda mejor no está en lo que hace, sino en lo que deja de hacer?
En Sentido Animal, entendemos que el aprendizaje real no ocurre bajo presión ni fatiga. Se me ponen los pelos de punta cuando pienso en cuántos perretes viven en un estado de sobreestimulación constante, donde se confunde el cansancio físico con el bienestar emocional. Hoy quiero invitarte a reflexionar sobre la importancia del sueño desde una base ética y científica.
Dormir para recordar: la biología detrás del aprendizaje
Seguro que te has preguntado alguna vez por qué tu perro parece haber olvidado lo que practicaste ayer. La respuesta muchas veces está en la calidad de su descanso. Durante el sueño, el cerebro de la perra no se apaga; al contrario, se pone a trabajar intensamente para procesar la información del día. ¿No es genial?
Es en las fases de sueño profundo donde el cerebro «guarda» los aprendizajes nuevos. Y sin descanso, la información simplemente se desvanece.
- Regulación emocional: un perro que no duerme lo suficiente tiene un umbral de frustración mucho más bajo. ¿Te suena esa reactividad repentina o esos nervios a flor de piel? Muchas veces es falta de sueño, no falta de obediencia.
- Restauración física: el sistema inmunitario y los tejidos necesitan esas horas de desconexión para mantenerse sanos.
¿Cuántas horas necesita realmente tu compi?
Mientras que nosotros funcionamos con unas 8 horas, un perro adulto sano necesita entre 12 y 16 horas de sueño al día. Si hablamos de cachorros o perros senior, esta cifra puede subir hasta las 18 o 20 horas. ¿De verdad crees que tu perra está descansando lo suficiente o la estamos obligando a seguir nuestro ritmo frenético?
El entorno: construyendo un santuario de calma
En Sentido Animal trabajamos bajo un enfoque sistémico, lo que significa que el entorno de la familia es clave para el cambio real. No podemos pedirle a un perro que aprenda si su casa es un polvorín de ruidos y actividad constante.
A tener en cuenta para un descanso de calidad:
- Ubicación de la cama: debe estar en un lugar tranquilo, lejos de zonas de paso, pero donde la perra no se sienta aislada de su familia.
- Respeto absoluto: esta es nuestra regla de oro. Si el perro está durmiendo, no se le toca, no se le llama y no se le molesta. El descanso es sagrado.
- Seguridad emocional: para entrar en sueño profundo, tu compañero necesita sentirse 100% seguro. Si hay miedos o ansiedad por separación, el sueño será ligero y poco reparador
Un error habitual…: «un perro cansado es un perro feliz»
Se nos eriza la piel cuando escuchamos esta frase como excusa (o simplemente porque no se sabe) para agotar físicamente a un animal. El ejercicio extremo genera picos de cortisol y adrenalina que pueden tardar horas (e incluso días) en desaparecer del organismo del perro.
Si tu perro llega del parque «eléctrico», no es que se lo haya pasado en grande y quiera más; es que está sobreestimulado. En lugar de lanzarle más la pelota, prueba con ejercicios de olfato o masticación en casa, que ayudan a bajar pulsaciones y preparan el cuerpo para el sueño.
«La educación nunca debe implicar dolor o miedo, pero tampoco debe implicar agotamiento. Respetar los tiempos de cada ser es la mayor muestra de amor que podemos ofrecer».
El descanso es respeto
Este mes de enero, cuando te plantees tus metas con tu perra o tu perro, no sólo pienses en qué trucos nuevos quieres que aprenda. Piensa en cómo puedes mejorar su calidad de vida a través de la calma. Ver a nuestro compañero descansar profundamente, soñando y relajado, es el mejor indicador de que estamos construyendo un vínculo sano y seguro.
Si sientes que a tu familia le cuesta encontrar ese equilibrio, recuerda que tenemos una comunidad online en la que puedes apoyarte. En La Tribu compartimos herramientas cada día para que la convivencia sea el refugio que ambos merecéis.
Y tú, ¿sientes que tu perrete descansa lo suficiente o habéis caído en la trampa de la hiperactividad? Me encantará leerte y acompañarte en este proceso.


