Un paseo de olfato es un paseo sin destino, con correa larga y al ritmo que marque tu perra, que es quien decide dónde huele y cuánto rato se queda. 20 minutos así la dejan más satisfecha y más tranquila que una hora de caminata rápida a tu lado. No es un premio, ni un extra de fin de semana, es la forma de pasear que más se parece a lo que su cabeza necesita.
¿Te suena eso de volver de un paseo larguísimo y encontrarte en casa con un perro que sigue como una moto? ¿O el paseo en el que vas tirando de la correa cada 2 metros porque hay que llegar a algún sitio, aunque en realidad no haya que llegar a ningún sitio? Llevo años viendo esa escena en las primeras visitas, familias agotadas que pasean mucho, incluso demasiado, y en casa una perra que no se relaja nunca. Casi nunca es cuestión de cantidad. Es que en esos paseos no le dejamos hacer lo único que de verdad le llena, que es oler.
Qué es exactamente un paseo de olfato
No hay que comprar nada, ni apuntarse a nada, ni aprenderse ningún ejercicio. Cambian 3 cosas respecto al paseo de siempre.
- El destino desaparece. No vais a ningún sitio. Podéis recorrer 30 metros en 20 minutos y estará perfecto.
- La correa se alarga. Entre 3 y 5 metros, floja, sin tensión… con correa corta tu perro no puede elegir hacia dónde ir, y entonces el paseo deja de ser suyo.
- Tú dejas de dirigir. Ella marca el ritmo y las paradas, y tú te ocupas nada más de que el sitio sea seguro.
Y ya está, eso es todo. Lo difícil no es la técnica (la técnica es soltar correa y esperar), lo difícil es aguantar la sensación de estar perdiendo el tiempo.
Por qué oler le cansa más que andar
La nariz de un perro no es un sentido más, es su forma principal de leer el mundo. Cuando tu perreta se para en la base de una farola no está entreteniéndose, está leyendo quién ha pasado por ahí, cuándo, en qué estado y con qué intenciones… es trabajo mental del de verdad, del que agota.
Y el trabajo mental cansa. Una perra que ha olfateado 20 minutos con calma llega a casa y se duerme. La misma perra, después de 40 minutos de caminata deportiva al ritmo que le marcas tú, llega activada, con el cuerpo cansado y la cabeza encendida. De ahí sale ese perro del que decimos que "pasea muchísimo y aun así no para en casa".
Hay un segundo efecto, menos conocido y bastante más útil, y es que olfatear parece bajar el nivel de activación. Bajar la cabeza al suelo y respirar despacio pone en marcha el sistema que le calma. Por eso en muchos casos de reactividad lo primero que hacemos no es enseñar nada nuevo, sino devolverle el permiso para oler.
Dejas la correa larga y la mayoría de tirones y prisas terminan, porque tu perrete puede llegar a cualquier lado a inspeccionar con el olfato lo que quiera. Y el mundo se vuelve un lugar reconocible, un lugar en el que estar y sentir, en el que interactuar devolviendo el mensaje con un pis o dejando su propio olor con las almohadillas.
El olfateo no es la única forma de cansarle la cabeza en la calle, eso sí, aunque sí es la más fácil de todas. Si quieres sumarle juegos concretos, los tienes en estimulación mental canina en el paseo.
Lo que cambia en casa cuando el paseo es de olfato
En las familias que lo incorporan 3 o 4 días por semana, esto es lo que suele aparecer antes.
- Duerme mejor y más profundo por la tarde y por la noche.
- Deja de pedir atención todo el rato, menos juguete en el regazo y menos ladridos de aburrimiento.
- Tira menos, que el paseo ha dejado de ser una carrera hacia un sitio.
- Come con más ganas quien venía comiendo regular.
- Se recupera antes de un susto en la calle, porque ya tiene una vía para descargar.
No es magia, es que por fin le hemos dado lo que le faltaba.
Cómo hacer uno mañana mismo
- Elige un sitio tranquilo y poco transitado. Un descampado, un parque a primera hora, una calle lateral… al principio, cuanta menos gente y menos perros, mejor.
- Cambia la correa corta por una larga de 3 a 5 metros, y engánchala siempre a un arnés y nunca al collar, que en un tirón el cuello paga la cuenta.
- Suelta correa hasta que quede floja y quédate quieta. Aquí empieza lo raro para ti. No pasa nada.
- Déjale ir. Si tu perra se queda 10 minutos en el mismo arbusto, se queda 10 minutos, que ese arbusto le está contando algo.
- Síguele a ella. Camina cuando avance y para cuando pare, que tu papel aquí es acompañar y no guiar.
- Empieza por 15 o 20 minutos. No hace falta más para notar el efecto.
Ojo, que la primera vez que lo hagas te va a parecer que no estáis haciendo absolutamente nada… y es exactamente la sensación correcta.
Los 5 errores que lo estropean
- Meter prisa con la voz. Un "venga, vamos, tira" convierte el paseo de olfato en un paseo normal con correa larga.
- Usar la correa extensible. Tiene tensión permanente, así que tu perra no deja de sentir en ningún momento que la sujetas. Correa larga fija, no extensible.
- Elegir una hora punta. Con tráfico, niños y perros cruzándose no hay olfateo que valga, así que cambia la hora antes que el sitio.
- Hacerlo sólo cuando sobra tiempo. 3 paseos de olfato de 20 minutos a la semana rinden mucho más que uno de hora y media el domingo.
- Sacar los premios. Si sacas comida el paseo pasa a ser sobre ti, y aquí no hay ningún ejercicio que entrenar, que el olfateo ya es el premio.
¿Y si tira mucho? ¿Y si es reactivo?
Son las dos preguntas que me hacen siempre, y tienen respuestas distintas.
Si tira, el paseo de olfato juega a tu favor. Buena parte de los tirones vienen de la frustración de no poder llegar a lo que huele, así que con correa larga y sin destino el motivo desaparece prácticamente solo. No sustituye al trabajo de correa, ojo, pero lo hace mucho más fácil. Si vas peleada con esto, empieza por qué hacer cuando tu perra tira.
Si es reactiva, primero la distancia y luego el olfato. Un paseo de olfato en un sitio donde tu perra se va a cruzar de frente con otros perros no es un paseo de olfato, es una exposición. Busca espacio abierto, horas raras, y trabaja a la distancia a la que todavía puede pensar. Lo cuento entero en la guía de reactividad para familias, y es justo el tema de la hoguera del jueves 10.
Cuántas veces por semana
Mi recomendación de partida, para una perra adulta y sana.
- 3 o 4 paseos de olfato por semana, de 20 a 30 minutos.
- El resto de salidas, normales, con sus ratos de olfateo intercalados.
- Uno de ellos largo, de 45 minutos o más, el día que tengas hueco.
Y si de todo el artículo sólo puedes cambiar una cosa, que en cada salida haya como mínimo 5 minutos en los que elige tu perro. 5 minutos de verdad, sin prisa detrás.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo debe oler un perro en el paseo? Como mínimo un tercio del tiempo total de la salida, y en un paseo de olfato el cien por cien. No hay un tope… si tu perra quiere pasarse 15 minutos en el mismo tramo de seto, no le está pasando nada malo.
¿El paseo de olfato sustituye al ejercicio físico? Del todo no, aunque cansa muchísimo más de lo que parece. Un perro joven y deportista necesita además carrera, juego o cuestas. Una perra adulta de vida tranquila suele quedar bien cubierta con olfato y paseo normal.
¿Puedo hacerlo con cachorros o con perros mayores? Con los dos, y son quienes más lo agradecen. Una cachorra descubre el mundo oliendo, y a un perro senior el olfato le mantiene la cabeza en marcha cuando el cuerpo ya no da para tanto. Ajusta sólo la duración.
¿Es peligroso que huela donde han orinado otros perros? Con la vacunación y la desparasitación al día el riesgo es bajo y la ganancia es enorme. La excepción son los cachorros que todavía no tienen la pauta completa, con quienes conviene elegir zonas menos transitadas.
¿Y si mi perra no huele nada, sólo quiere andar? Suele pasar en perras que llevan años paseando con prisa, que han aprendido que pararse no está permitido. Dale varias sesiones sin decirle nada, en sitios nuevos y tranquilos… casi siempre vuelve por sí solo en 2 o 3 semanas.
¿Vale hacerlo en el jardín de casa? Ayuda, pero no sustituye. En el jardín no hay olores nuevos, y lo interesante del olfateo es justo la información que tú no controlas. Los días imposibles puedes esparcir comida por la hierba como complemento.
Empieza mañana con 15 minutos
Septiembre es buen mes para esto, que se acaban las horas imposibles de calor y vuelven los paseos de verdad.
- 📄 Guía gratuita "El paseo perfecto", con el plan por edades y el paso a paso de la correa larga, en sentidoanimal.es/guias/pasear/
- 🔥 Hoguera "Reactividad en el paseo", el jueves 10 de septiembre a las 19:00, dentro de La Tribu.
- 🎓 Masterclass "El paseo perfecto", el jueves 24 de septiembre a las 19:00, con correa, olfateo y ritmo. 15 € suelta, e incluida si eres socia de La Tribu.
- 🐾 Paseo social en Madrid, el domingo 13 de septiembre a las 9:00, que es una clase de educación canina en grupo, en la calle y con otros perros alrededor.
- 📱 En nuestra app tienes las guías, los retos del mes y el seguimiento, en sentidoanimal.es/app
Así que mañana, en la primera salida, suelta correa y no digas nada. No le metas prisa, no tires porque se ha parado y tú vas mirando el móvil, no te enfades porque aquel arbusto es EL ARBUSTO y hay que llegar allí como sea. El paseo no tiene que ser más largo, tiene que ser más suyo.
Miriam Sainz · educadora canina · Sentido Animal
¿Quieres mejorar la relación con tu perro?
Descarga gratis nuestra guía "5 Juegos para Fortalecer el Vínculo" y empieza hoy.
Descargar guía gratuita¿Quieres profundizar en esto?
En La Tribu tenemos vídeos prácticos, guías descargables, retos mensuales y un foro donde nuestras educadoras responden tus dudas. Todo lo que lees aquí, allí lo vivimos en comunidad.
Prueba La Tribu 7 días gratisDesde 16,50 €/mes · Sin permanencia · Cancela cuando quieras


