La inseguridad y el miedo son dos emociones distintas que se confunden con frecuencia, porque se dan en situaciones parecidas y el cuerpo puede indicar ambas. Habrá que observar con calma al perro y la situación para saber de cuál se trata.
modificación de conducta
Pipo, yorkshire con miedos y ansiedad por separación
Sí… Pipo es un perrete con varias dificultades a solucionar, y el título se queda algo pequeño para contarlas todas.
Pipo ha tenido una vida emocionalmente muy dura hasta llegar a la familia que ahora le ayuda a superar sus miedos, sus inseguridades, a sentirse todo un perro.
Posición de alerta
Un perro en alerta no es un perro relajado. Puede estar tranquilo, pero eso no significa que su cuerpo o su mente descansen: está esperando que ocurra algo, bien porque no sabe si va a pasar, bien porque ya pasó antes. La alerta no conlleva preocupación, sólo expectación. Puede que esté en un ambiente nuevo o poco conocido y necesite observarlo antes de relajarse.
Enseñando el «sí»
En muchos cursos y podría decir que en el 100% de los domicilios a los que me acerco o con los alumnos que trato en las clases, se enseña o se prioriza a decirle al perro lo que no debe hacer.
No quiero meterme esta vez en las formas que tenemos para hacerlo o el momento de utilizarlo. Pienso ahora más en el concepto de «no hagas eso».
Rara vez alguien me dice «le he enseñado el sí».
Inseguridad, rutinas de comportamiento y ladridos
Era complicado poner un título que abarcara un caso complejo como es el de Chula.
Un desafortunado incidente en la calle provocó a los dos años de la perrilla que pasara de ser muy sociable a no permitir a nadie que entrara en casa, además de cambiar de actitud con los perros y no querer tener nada que ver con ellos. Sin embargo, con la gente conocida se deshace en cariñitos aunque nunca deja de estar alerta a los movimientos que se hacen.
Perro reactivo a perros, por inseguridad
Hoy os muestro la primera sesión de Sasha trabajando con un pastor alemán de manera controlada. Pool, maravilloso ejemplar estable, buen comunicador y paciente, nos ha ayudado en esta ocasión a socializar a Sasha y permitirla estar libre interactuando con él sin estrés que derive en agresión.
¡No tires de la correa!
Quienes me conocen saben que puedo llegar a ser muy persistente en esto…: ¡no tires de la correa!
Y es que el hecho de que nuestro perro tenga la obligación de llevar correa, hace que la usemos… pero de forma inadecuada.
Tu perro tiene… ¿otras prioridades?
En una de las clases grupales de esta semana ha surgido un tema que me parece interesante compartir, y es que, como casi todo en la vida, nuestras acciones en el comportamiento que queremos conseguir de nuestro perro, se basan en tener unas prioridades claras para poder actuar en consecuencia.
¿Cuál es la forma correcta de educar a mi perro?
Acude a mí bastante gente preocupada por «la forma correcta» de hacer las cosas.
- ¿Por dónde debería pasear mi perro, por mi derecha o por mi izquierda?
- ¿Debo dejarle que se suba al sofá?
- ¿Debería pasar yo antes que ella por las puertas?
- ¿Correa corta o correa larga?
- ¿Cómo debería ser el comportamiento de mi perro en esto o aquéllo?
- …
A todos nos encantan las recetas milagrosas que harán de nuestros perros los más listos, los más obedientes y los más mejores… y cuando buscas una respuesta clara e inequívoca, con frecuencia te frustrarás al saber que no la hay, en una gran mayoría de las ocasiones.
7 requisitos para escoger un buen curso de adiestrador/a canino/a
Los cursos para ser educador/a canino/a proliferan por todas partes. Una vez que estás en el mundillo y conoces personalmente o sigues los pasos de los profesionales que lo imparten, es sencillo separar «el grano de la paja«, pero cuando comienzas a introducirte, es complicado diferenciarlo.
Por eso este artículo no pretende dar soluciones concretas con nombres y apellidos, pero sí aportar algunas pinceladas sobre las que reflexionar antes de dar el paso.